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martes, 16 de octubre de 2012

Teoría mecánico-existencial


  Metaforeémos un poco. 
  Supongamos el ser humano como un ordenador. Supongámonos a nosotros mismos como ordenadores, para ser más exactos. Según las teorías clásicas de filosofía, debíamos distinguir entre cuerpo y mente. Pongamos entonces que somos un hardware a base de esqueleto y músculos varios, con un software determinado. En cuanto al tema físico, ahí cada uno que se meta en el saco que más le interese, alguno se considerará un perfecto Mac y otros con la moral menos subidita se conformarán con un pc más normalito. Por supuesto, tienen cabida también en esta metáfora las diferenciaciones personales y el libre albedrío: podríamos acercarnos a la clínica tecnoestética más cercana para un microimplante en el disco duro, o colocarnos una carcasa a juego en el iZara de la esquina.
     Pero vamos al tema preocupante: ¿Y el software? ¿Quién lo determina? ¿Vendríamos con él instalado de serie y evolucionaríamos a base de actualizaciones? La posibilidad de ir desarrollando por cuenta propia nuestro sistema operativo sería imposible desde un inicio. Un tema a tener en cuenta es de las aplicaciones. Y muy útil. Lo primero que yo bajaría, clarísimamente, una aplicación de toma de decisiones. ¡Cuánto tiempo ahorrado, yo que tardo media hora hasta para decidir que yogures voy a comprar! Sinceramente, ni siquiera me plantearía el hecho de que la decisión fuera incorrecta, sólo el hecho de tomarla rapidamente.Y si en los yogures ya me ahorro quebraderos de cabeza, ni me imagino en el resto de cosas con las que suelo romperme el coco más a menudo de lo que debiera. Cuando se trata de tomar decisiones relacionadas con personas (u otros equipos informáticos en este caso), soy la inseguridad personificada. Tener en cuenta o suponer qué opina el resto requiere un tiempo que, en muchos casos, acaba siendo tiempo perdido. Admiro realmente a los que deciden en un par de minutos qué hacer, y tienen esa capacidad para despreocuparse de los resultados que puedan acarrean sus decisiones. Admiro, que no envidio.
     Supondría, por lo visto, muchas facilidades respecto a nuestra forma de vida actual. Entre los contras, que más de uno nos colgaríamos a los dos años de vida, convirtiéndonos en una versión de "The walking dead" pero con pantallas azules andantes. Además, imaginaos con que mal pie empezaríamos los días si nos despertáramos con un estruendoso: "la base de datos de virus ha sido actualizada".

miércoles, 15 de febrero de 2012

Medio par

Todos esos dias, todas esas horas, todos esos minutos, reducidos a cenizas, en unos instantes...Asi, todo cabe en el medio par de zapatos de clown. Prohibido tirar colillas al aire, borrar recuerdos a base de cerveza, romper corazones rotos, acabar con tristes melodías...Prohibido pintar arcoiris negros, no sonreir cuando algo te hace feliz, tener miedo de decir las cosas que quieres gritar. Toca guardar el zapato de clown con todo lo que eso conlleva, con las colillas,los recuerdos, los pedacitos, las melodias, los arcoiris, las cosas felices, las palabras que salen de nuestras bocas... Es hora de guardarlo todo en el zapato de clown, no sea que aparezca el otro par.

Acabo de encontrar este texto por casualidad y he tenido el impulso de publicarlo. Realmente no me acuerdo cuando ni por qué lo escribí, pero he decidido dejarlo tal cual estaba... al fin y al cabo, algún motivo tendría que tener!

viernes, 16 de diciembre de 2011

Polémicas tras el celuloide

     Cuando me hablan de cine clásico, tiendo a ver a los actores y actrices de la época en un pedestal. El hecho de protagonizar aquellas maravillosas películas y de interpretar tan condenadamente bien a unos personajes variopintos ya es merecedor de tenerlos ahi arriba. Y estas últimas semanas, con las sesiones de cine negro gratuíto en los dúplex y el peliculeo en casa con mi padre, me he dado cuenta de que me encantaría pasar unas vacaciones rodeada por hombres en gabardina, periodistas y detectives que se aferran a sus vasos de whiskey a ritmo de jazz y fox-trot en algun garito de mala muerte. Y ellas, enamoradas de estos asesinos sin escrúpulos, sentadas al lado de algún terrible hampón, con sus labios rojos y sus bucles imposibles.
     Pero con el paso del tiempo, alguno de esos mitos comete errores. Errores humanos que le hacen caer de un batacazo del pedestal. Y el más común, el más humano, es perderse hablando. En mi caso, el más claro es el de la señorita Bardot. Como actriz y cantante, Brigitte Bardot fue un icono en toda regla. Guapísima, con talento, con gracia... Esa parte de ella permanece en mi pedestal, cantando "C'est rigolo". Sin embargo, con el paso del tiempo, sus incesantes insultos a la comunidad musulmana, a los inmigrantes y a los desempleados, le han costado numerosas multas y la pérdida del respeto que yo le pudiera tener. De poco sirve que sea una activa defensora de los derechos animales si a la hora de la verdad no es capaz de respetar los propios derechos humanos. Y, siendo esta la situación, me parece totalmente lamentable que un partido político le proponga que se presente como su candidata a la presidencia francesa. ¿Tan patas arriba está el mundo como para que exista una mínima posibilidad de que una racista lidere el país de la "liberté, egalité et fraternité"?.
La actriz francesa Briggite Bardot
     Ava Gardner, Liz Taylor, Marlon Brando o la Garbo fueron dignos de habladurías por sus excesos, por los matrimonios tormentosos o por disfrutar de los placeres del alcohol y el sexo. Gajes del oficio que, en sus casos, se les perdona. Aun así, prefiero pensar en Audrey, que consagró gran parte de su vida a las personas. O en Marilyn y James Dean, quienes a pesar de su temprana muerte tuvieron una larga lista de abusos y sufrimientos que les hacían ver las cosas de otro modo. Nunca sabremos qué les habría deparado el futuro, tal vez fueran dueños de las lenguas más viperinas de Hollywood. Sin embargo, dada la situación, será complicado que caigan malheridos de mi ranking personal.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Vecindarios

     Los vecinos, esa especie atroz que nos rodea. ¿Cuántas veces te has quejado de ellos? No mientas, todo el mundo lo ha hecho, y en más de una ocasión. Conoces sus horarios y su forma de caminar. Ejemplo: tap-tap-tap, el taconeo de la vecina de arriba, a las ocho de la mañana, te recuerda que va siendo hora de salir al mundo exterior. Sin embargo, tap-tap-tap-...-tatatatatap implica que se ha olvidado las llaves y tiene que volver corriendo. Todo un sistema de comunicación vecinal que va mas allá del lenguaje morse.
     Otros clásicos que estoy sufriendo ahora mismo son el niño de la flauta, conocido en cualquier piso del mundo, y los bebés. Y es que parece que los menores de edad se llevan la palma. Aunque hay que reconocer que los lloros nocturnos del bebé no son culpa suya. En ese caso, la culpa es total y absolutamente de los padres. Estoy convencida de que están probando algún método de libro de psicología educativa, escrito por un señor de traje y corbata sin hijos, que cree tener la solución a los misterios de la vida. Según éste método, lo mejor para que el nene aprenda a dejar de llorar por las noches es dejar que rompa el corazón a sus padres, sin que se acerquen a calmarlo. Y, de paso, que también destroce los tímpanos del vecindario. Esa es una solución que de psicológica no tiene nada, lo único que ocurre es que el niño finalmente se queda sin cuerdas vocales si o si, con una afonía digna de cualquier dia de San Roque. Vamos, caos y destrucción por todas partes.
     Cambiamos de franja de edad y observamos a los adorables jubilados del piso de al lado. Te los encuentras en el rellano, te hablan del tiempo en el ascensor y luego por la calle ni te reconocen. Una ventaja enorme para cuando te encuentran haciendo el idiota. Así nunca tendrán una imagen aun peor de ti. Agradeces su sordera hasta que, una noche cualquiera, escuchas el telediario retumbando en TU salón. Bueno, pasable. Hasta puedes enterarte del tiempo para mañana si prestas un poco de atención. Lo que no te esperas es oir de repente la banda sonora de Sexo en Nueva York... ¡y eso si que da más miedo que ver a una vecina embarazada en el ascensor!
     Por último, el clásico más temido por los anteriores. Tú, yo y todos los estudiantes que durante nueve meses al año nos dedicamos a dar el coñazo al resto. Se ríen con (y de) nosotros cuando coincidimos con el resto en el ascensor, cargados con maletas, libros y maquetas, mirando el reloj como si se acabara el mundo. Sin embargo, la música por las noches, las conversaciones y risas el domingo a las 3 de la madrugada, los gritos mañaneros del tipo ¡QUE ALGUIEN SUBA LA PRESIÓN DE LA CALDERA! o la preocupación de vernos encerrados en el cuarto de la lavadora, intentando salir con la ayuda de una escoba (algo que pasa, está demostrado), provocan más de una subida de tensión entre los compañeros de patio d luces.
     Estamos hartos de unos desconocidos, es cierto, pero ¿hasta que punto están ellos hartos de cada uno de nosotros? A mi, por mi parte, mis vecinos me caen bien a pesar de todo... aunque tal vez si tuviera que pagar el wi-fi mes a mes perderían bastantes puntos.

viernes, 14 de octubre de 2011

Ottobre

     Dia trece, y aqui estamos como si fuera trece de Julio. Echo de menos los primeros jerseys, las gabardinas a mano en el armario y los paraguas plegables en el bolso por si llueve. Y los primeros dias de ponerse las botas, que no es lo mismo oir el crujir de las hojas secas con unas romanas o unas victorias sencillitas. Vestirse como una cebolla y quitarte la chaqueta y el fular al entrar en clase. Y, a la "vicecontra", abrigarse al salir de la facultad.
     Asi que estamos en un Octubre distinto. Ottobre, por llamarlo de alguna manera y por que esto de que ir aprendiendo italiano merezca la pena. Veamos que más nos ofrece este trailer del otoño, con tanto proyecto y tanta novedad. Por que habelas hailas, el caso es encontrarlas, escondidas entre el resto. ¿Cambios con respecto al año pasado? Ya se puede ir haciendo recuento: la autonomía del piso, convivencia con tita Clau y tita Uca, primeras responsabilidades remuneradas, proyectos infinitos con más noches en vela, echar más de menos a la gente que está fuera...
     Ya no se trata de hablar por hablar, las perspectivas cambian, igual que los propósitos. Algunos lo llamarán evolución, o experiencia. Yo más bien pienso que estoy más cerca del significado de "cuando seas mayor lo entenderás". Maldita la hora en la que me empezó a salir la muela del juicio, que creo yo que me está acelerando el proceso y que estoy pensando demasiado. Que no, que no, que yo me quedo en mi Ottobre, y ya puede ir saliendo la muela y su juicio en otro momento! Asi que ahí queda eso por ahora. Tendré que sacrificar los jerseys, las gabardinas y los paraguas plegables por el momento, y seguir con los propósitos que empezaron esto, que el recuento anda un poco olvidado y hay que ponerlo al dia. Y buonanotte.
 

Recuento de propósitos desde...¿¿Marzo??
#4 Aprender italiano
#19 Sacar el carnet de conducir
#28 Ir a un concierto de varios dias
#98 Participar activamente en una manifestación

miércoles, 6 de julio de 2011

Recuerdo: (m) Imagen del pasado que se tiene en la memoria

     ¡Que extraña sensación esa de recordar algo que te hacía feliz! Así de repente (de súpeto coma din na miña terra, que é unha expresión ben bonita) te entran unas ganas locas de volver a aquellas cosas, a pesar de que no habías vuelto a pensar en ellas desde hacía años.Una canción "del verano del 97", las fotos de un carnaval olvidado, un folleto perdido del primer concierto... Al que se le ocurrió eso de que las cosas buenas aparecen cuando menos te lo esperas, le doy todo mi apoyo.Y es que emociona pensar en la cantidad de recuerdos que almacenamos sin darnos cuenta. Somos un disco duro con patas en constante evolución. Aunque, eso si, se ve que la falta de manual de instrucciones es un defecto de fábrica generalizado. 
     Ni karmas ni otras vidas, que no nos vengan con cuentos. Por estar, está todo ahí en la cabecita, pero nuestro cerebro es el problema no resuelto de la humanidad. Porque si es extraño recordar algo, pero más extraño aún es lo de no recordar. Y es que, personalmente, el alzheimer me parece la enfermedad más triste del mundo, y todo esto viene a cuento de ello. Que los niños de áfrica mueran de hambre o de epidemias por no estar vacunados me parece una tremenda injusticia, un crimen. Pero ver a alguien a quien el pasado se le escapa de las manos, olvidando su vida sin poder remediarlo y siendo consciente de ello (al menos al principio) es, sin lugar a dudas, lo más triste que se me ocurre. 
   Quien sabe, quizás todo el tema de redes sociales y los pedacitos de información que vamos desperdigando por el mundo digital no ayuden a nosotros algún dia a recomponer nuestro disco duro interno, si se diera el caso de que la enfermedad nos formateara sin piedad. Y ya que hace relativamente poco que conocí a alguien que estaba sufriendo toda esta situacion y he pensado bastante acerca de todo este tema... ¿qué mejor que dejar algo por escrito para que no caiga en el olvido?

Do you believe in rock and roll,
can music save your mortal soul,
and can you teach me how to dance real slow?

sábado, 18 de junio de 2011

Estados de conciencia

     Retomo el teclado del ordenador para reflexionar un rato entre libro y libro. Y es que ya iba siendo hora, que entre unas cosas y otras pienso mil veces en bloggear, y que conste que tengo varias entradas empezadas... pero a la hora de la verdad no encuentro la forma de acabarlas y ahí quedan, en la despensa de textos a medias.
     Pero vamos con lo de hoy. Resulta que por ciertos temas personales, he estado pensando en las cosas buenas y las malas. Se trata de una separación estricta, las cosas están bien o mal, no se puede estar regular...al igual que no se puede estar medio-muerto, ni se deja la ventana medio-abierta. Pues en temas éticos, las cosas se dividen en bien y en mal y se engloban en uno u otro campo dependiendo del marco espacio-temporal. El árbitro que tenemos dentro, el Sr. Conciencia, toma sus decisiones en base a la cultura que nos inculcan desde niños. Por lo tanto, no todos debemos coincidir a la hora de ver una acción de una u otra forma.
     Personalmente, siempre me he jactado de ser una de esas personas cuya balanza de lo bueno y lo malo está bastante equilibrada. Pienso que mis ideales de lo que se debe o no se debe hacer son lo suficientemente decentes y que la educación que me han dado en mi casa es impecable. Por otro lado, no sólo conozco esa balanza si no que suelo tenerla en cuenta  a la hora de tomar todas mis decisiones, y el antes nombrado Sr. Conciencia siempre ha estado ahí, como un maestro que repite y repite las cosas para que todo salga tal y como el quiere. Pero eso es hasta que aparece un conflicto de la siguiente calaña: El gato tiene curiosidad por algo, y aunque sabe que no es lo correcto, algo le impulsa ha hacerlo... y una vez hecho, la conciencia no funciona, no da señales de que eso esté mal... el gato no se siente culpable a pesar de que tiene conocimiento de causa, a pesar de saber que ha hecho algo malo... y piensa que, aunque la curiosidad mató al gato, en este caso el gato no salió herido...
     Entonces, ¿qué ocurre cuando los sensores del Sr. Conciencia, de pepito grillo, de ese algo que nos dice que debemos hacer, dejan de funcionar? ¿Hasta que punto las cosas son "malas a medias" o "malas del todo"? ya que, al fin y al cabo, si la conciencia del bien y el mal no es universal, si no que depende de las culturas, debería ser posible una puntualización, debería ser posible una gradación a la hora de valorar lo que hacemos...¿o no?

sábado, 14 de mayo de 2011

Disparates animados

     He llegado a una extraña y alarmante conclusión. La vida de los dibujos animados es espeluznantemente parecida a la nuestra. Hemos permanecido ciegos, ajenos a sus problemas mientras nosotros viviamos nuestra vida, sin pensar en qué les estaba ocurriendo. Por que vamos a ver...¿Alguien se ha dado cuenta de que la Familia Telerin no es tan perfecta como aparentaba? no, claro que no. Los niños de los sesenta se iban a dormir con aquellos monigotes y no se daban cuenta de que eran todos adoptados!!! Y si no, que me expliquen a mi los guionistas porqué Teté es pelirrojo y Maripi rubia y Cleo morena! Que yo hasta ahora no entendia la finalidad de los problemas de genética en ciencias naturales de bachillerato, pero ahra está claro que, o eran adoptados, o los papas de los Telerín se ponian los cuernos.
     Por que esa es otra opción más que posible....Teté se parece misteriosamente a Pablo Picapiedra! Si tiene los mismo ojos de su padre, igual que Maripi!!! ¿y el pelo "colorao"? Herencia de Vilma, que ahí todos estaban metidos en el ajo.


     Y que consté que no pretendo destruír los recuerdos de la infancia de nadie, pero me veo en la obligación de sacar estas verdades universales a la luz.
     Por otro lado, a mi las peliculas que mezclaban los dibujos animados con la vida real siempre me dieron mal rollo.. Por que, vamos a ver, no se como se lo montan pero los personajes animados siempre se enamoran de nosotros y viceversa. No es solo un tema interracial, es un tema interdimesional. Y eso que siempre se dice que las relaciones a distancia nunca funcionan, pero en las peliculas estas siempre lo consiguen, siempre hay guionistas con un elevado nivel de optimismo. Total, que ahí tenemos el ejemplo de Flubber o ¿Quién engañó a Roger Rabbit?




     ¿Y cual es el resultado de estas relaciones? Pues muy facil, como resultado surgen gemelos. Un gemelo  real y un gemelo animado. Luego ya cada uno toma su camino en su dimensión y adiós muy buenas, como si nada hubiera pasado. Por que vamos, si no, yo no me explico la similitud entre el Gran Wyoming (con todo mi respeto, que es un grande de la comedia) y la rata Cerebro!




Ruego no se tengan demasiado en cuenta estas teorías. No son más que el fruto de pasar varias horas entre apuntes y, de repente, buscar algo para dibujar en el bloc de expresión artísticas. Pido disculpas  si ha sido herida la infancia del lector. En caso contrario, disfruten del disparate cuanto gusten. Se aceptan réplicas, comentarios y otras similitudes o cotilleos animados. :)

domingo, 1 de mayo de 2011

Relojes, cronómetros y pérdidas de tiempo

   Pasamos mucho tiempo esperando. Demasiado diría yo. Esperamos a alguien en una cafetería, mientras bebemos un zumo de naranja a pequeños sorbos, intentando que nos dure hasta que llegue. Esperamos las llamadas de teléfono, atentos a que suene la alerta de un mensaje de un momento a otro. Esperamos con ansia una determinada fecha, impacientes, aunque sabemos que por mucho que pensemos en ello el calendario no cambia de fecha más rápido. Esperamos a todas las cosas, sean o no importantes, porque la incertidumbre nos vuelve locos. No sabemos si el zumo durará lo suficiente, si algún móvil se habrá quedado sin batería o si se anulará el evento al que teníamos previsto asistir.
   Y luego, cuando llega el momento preciso, el minutero del reloj sigue su carrera, gira sus 360 grados una y otra vez hasta que la pila no de más de sí. Le damos muchísima importancia al tiempo. Hay tantísimas peliculas y novelas en torno a ese tema... nos obsesionan los cambios. "El curioso caso de Benjamin Button" es una de las películas que más me ha llamado la atención en los últimos años. Como suele decirse, me ha "marcado". No sólo es por que sea más o menos entretenida, ni es un tema novedoso... pero la forma de tratarlo si es impactante. Te hace pensar en el paso del tiempo y en que estamos acostumbrados a verlo todo de una determinada manera. El origen de la historia está en el reloj de una estación, que el día de su inauguración comienza a girar en sentido antihorario. Sin embargo, este mismo reloj de estación que gira hacia donde no debe, también está presente en una novela juvenil de Ruiz Zafón, "El príncipe de la niebla", que a su vez también me llamó la atención en su momento...
   Vale, rectifico, a lo mejor soy yo la que me obsesiono con el tiempo, los calendarios y las fechas importantes... aunque supongo que a todo el mundo le importará, para bien o para mal, la fecha de su cumpleaños, la llegada de la primavera, o un festivo que nos permita hacer puente... ¿no?

lunes, 11 de abril de 2011

Buelos baratos, fotos de gatos

Al buen tiempo, buena cara, y el blog a la recámara! Si es que con este buen tiempo en pleno mes de Abril cuesta más ponerse a escribir. Vuelven los paseos por el parque, las camisetas de tirantes y los surfistas dejan de ser los únicos habitantes de las playas. Vamos preparando el terreno para el verano, los colores vivos empiezan a salir del fondo del armario y de debajo de las piedras. Si es que hay cosas que no cambian, que vuelven siempre, como el Almendro en Navidad o las integrales recurrentes. Pero hay una única cosa que no tiene vuelta atrás, la muerte.
No pretendo ponerme pesimista, es una manera extraña de introducir el tema que tengo pensado, pero es la realidad. La muerte no hace distinciones, se lleva al rico y al pobre, al político, al banquero y al albañil, todos en igualdad de condiciones. Suele decirse que siempre se van los mejores. Ojalá. Pero, más pronto o más tarde, todos se van. La inmortalidad no está al alcance de nuestras manos. O si.
La silla "Z" de la Real Academia Española fue ocupada por última vez por Francisco Ayala, allá por 2009. Lo mismo ocurre con la "e" y la "n", pertenecientes a Miguel Delibes y a Valentín Garcia Yebra. Hay nominaciones, votaciones y candidaturas, pero aun no se ha elegido al nuevo representante de esas tres letras, no hay mayoría. A estos tres ilustres les sigue perteneciendo una letra, sus nombres se imprimen día a día en nuevos tomos, en nuevas ediciones de sus libros, aparecen en la prensa y la gente les recuerda. ¿Acaso no han alcanzado la inmortalidad? ¿No se trata de seguir presentes, aunque no sea de manera palpable? Sinceramente, espero que a estos personajes, como a tantos otros, no se les deje caer en el olvido. Si la gente leyera "El camino" o "Cinco horas con Mario" y prestara atención, no habría que escandalizarse tan a menudo y no encontraríamos rimas de este estilo en Internet (ortografía incluída en el lote)


jueves, 31 de marzo de 2011

Modesto, vete bajando

Actualmente, los problemas de autoestima son un cáncer para la sociedad. El hecho de que se valore tanto lo superficial y de que la opinión del resto prime sobre la nuestra nos limita, haciéndonos sentir culpables por hacer aquello que nos apetece. Garance Doré es una de esas ilustradoras, fotógrafas, bloggeras y demás cosas que pululan por la red y a la que últimamente también suelo leer, primero por que esto de leer blogs en otros idiomas (ingles y francés) no viene nada mal; y segundo por que mas de una vez encuentras cosas interesantes, como es el caso de hoy. En la entrada Rouge se plantea brevemente la posibilidad de ponerse un sombrero rojo, cosa que siempre le ha llamado la atención. ¿Razón por la que envidia a la chica de la fotografía? Que por mucho que le guste, no se atreve. No se atreve por que le da la sensación de que todo el mundo se le queda mirando por la calle. 
Es el mismo caso que nos ha planteado el profesor de artística en clase en más de una ocasión. Según el, cuando dibujamos tendemos a ocultar nuestros bocetos, muchas veces con frases del tipo "no, no, que no está acabado". El motivo en este caso sería la poca seguridad que tenemos en nosotros mismos, siempre pensando que las cosas que hacemos no están bien. Obviamente, ninguno de nosotros es Picasso, es posible y necesario mejorar Pero de ahí a censurar nuestro propio trabajo, hay una diferencia notable.
Conclusión, que hay que empezar a valorar el trabajo propio, a reconocer cuando las cosas nos salen realmente bien, que ser modesto no implica infravalorar las cosas. Y en este caso no me refiero solo a infravalorar las cosas, si no a infravalorarnos a nosotros, nuestra personalidad, nuestra imagen o nuestros sombreros rojos.

Tony makes 60 K, invests in IRA’s,
But I’m busy making paper airplanes out of resumes
But I’m gonna burn, I’m gonna shine and multiply
I’m gonna fill up the great divide
You’ll never break me with all the things you say
“Miss Almost, Miss Maybe, Miss Halfway”



Tenía mono de escribir algo, no me quedaba más remedio. Necesitaba descansar y soltarme un poco, dejar de hacer planos (si, si se que la entrega de planos tecnicos es mañana pero llega un momento que el AutoCad y el Rhinoceros se vuelven insoportables) y la entrada de Garance me vino que ni pintada, que ya hacia tiempo que me interesaba este tema... por lo que probablemente lo vuelva a tocar con más tranquilidad algun que otro dia.

sábado, 26 de marzo de 2011

Ferrol

Esperando hoy en plena Plaza de España, me he permitido el lujo de criticar de manera constructiva la ciudad de Ferrol. Media hora sentada en las escaleras del Banco Santander dan para mucho. Una anciana me pregunta que de dónde es la bandera que ondea en la cafetería Avenida. Mientras me da conversación, pasan de largo dos marines con sus uniformes, como niños de primera comunión. La amable señora se va a su casa, dispuesta a buscar el significado oculto de la bandera, bajando por la calle hacia Callao y dejando atrás el barullo de la Plaza. ¿El origen del ruido? La gente en las terrazas, disfrutando las primeras horas de la primavera, los niños jugando en el parque, los coches atravesando el túnel subterráneo... y, por supuesto, las interminables obras que atraviesan toda la Carretera de Castilla, de principio a fin, obligándome a comprar tapones para los oidos en la farmacia.
A medio camino entre mi piso, la facultad y la plaza de España está Portanova. Un arco de triunfo preside la plazoleta, caracterizada por sus múltiples palomas y por el ruido de los semáforos. Los dias de lluvia, Portanova se convierte en un enorme charco. Y si hay viento, cruzar sin mojarse es toda una hazaña. Pero por esta zona no hay nada que llame la atención. La carretera de Castilla es una gran recta que se extiende hasta Narón, con sucursales de bancos y chinos a ambos lados.
Por el otro lado, las calles también son interminables rectas, extendiéndose hasta el muelle. Son calles llenas de tiendas. Real, Sol y Magdalena. Las únicas calles de Ferrol con vida entre semana y los fines de semana. 

Vaaaale, vaaaale, es posible que no halla escrito el planning...pero han sido unos dias completitos!!! Examen de expresión gráfica, clases de matemáticas y ordenadores, muchos ordenadores y un asco de programas que no se insatalan ni a las 6 de la mañana. Ha estado completito de todo excepto de horas de sueño suficientes. realmente me hace falta echar una buena soneca. Mañana, chapatoria de física a mueeeerte.

lunes, 14 de marzo de 2011

Antes de que se nos rompa el mundo

Vamos a jugar a Pasapalabra. ¡Por la T, sacudida del terreno, ocasionada por fuerzas que actúan en el interior del globo!
El concursante piensa en "terremoto", pero algo le confunde...¿Fuerzas que actúan en el interior del globo? Obviamente, la palabra sí es terremoto, pero la definición de la RAE da que pensar... ¿Cómo esas fuerzas han sido capaces de provocar semejante devastación? Y eso que Japón es un pais preparado para estas situaciones. Edificios a prueba de temblores, miles de protocolos de emergencia, máquinas que estudian la actividad sísmica dia si, dia también... y el resultado, miles de muertos.
Obviamente las consecuencias podrían haber sido mucho peores en cualquier otra parte del mundo menos preparada. Pero pensar que esto sigue ocurriendo en el siglo XXI debería hacernos pensar también en la poca importancia que le damos al planeta. Creemos que podemos controlar lo que ocurre, que tenemos controlada a la Naturaleza pero no es verdad.
Por desgracia, las banalidades ocupan nuestra cabeza demasiado rápido. El desastre de Haití ya dejó de dar que hablar y ya quedaron atrás los damnificados por el desastre de Chile.Y qué decir del desastre del huracán Katrina. Hoy aun se habla del terremoto y el tsunami que arrasó Japón, pero la normalidad vuelve a las cabezas de todos los que no se vieron directamente afectados. En twitter, el #prayforBisbal superó al #prayforJapan, y las noticias locales ya vuelven a mandar en los titulares de los telediarios, mientras los temas relativos a Gadafi y el petróleo acaban con la tinta de los periódicos.
Ahora, con todo lo que está pasando, es cuando debemos considerar la situación en la que nos encontramos. Ya es hora de recapacitar y es bastante triste que el resto tenga que sufrir para que nos demos cuenta. No debería hacer falta que el sufrimiento fuera constante para que la reflexión siguiera ahí. Ahora, aún hay tiempo, antes de que se nos rompa el mundo encima.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Lo que sucedió cuando Coco se reencarnó en Lagerfeld


Coco Chanel fue una mujer de gran personalidad, una luchadora que salió adelante gracias a su orgullo, tal y como ella admitió numerosas veces. Pero no solo con orgullo se llega a la cima de la moda. Recurrió también a mas de una treta, engañando a comerciantes, benefactores y multitud de amantes que entraban y salían tan rápido de su vida como sus diseños de sus tiendas. Por ello además de un icono de la moda, ha sido considerada también un icono de mujer y de feminismo. Unificó ambas ideas dejando a un lado los diseños recargados y pomposos, rompiendo esquemas con sus esbozos de líneas rectas que daban un aire de androginia a los cuerpos. Buscaba la sencillez, la comodidad, la libertad de movimientos en una época en la que cualquier atisbo de libertad quedaba restringido, no sólo al mundo de los hombres, si no al mundo en general. Pero lo consiguió. Se convirtió en una musa cuyo apellido sigue llenando revistas, pasarelas e incluso salas de cine (con la siempre genial Audrey Tatou en el papel de Coco).

Y ahora ¿qué? Hay que mantener de alguna forma ese glamour, la cima no basta con alcanzarla, hay que renovarse. Y eso es lo que pretende su actual sucesor, Karl Lagerfeld, iniciar una nueva era. O eso dice. En la Paris Fashion Week presentó esta semana su nueva colección, en un escenario que semejaba un caos de cenizas volcánicas. Pero en mi opinión, dejó bastante que desear esta vez. Se pasó con ese feminismo mal entendido. Me encanta la idea de utilizar prendas con corte masculino, tal y como hacia Coco, para crear moda femenina. Americanas con camisa, pantalones rectos, sombreros que recuedan a Sabina... Pero Lagerfeld se ha limitado a vestir a sus modelos con ropa masculina. No hay innovación, simplemente ha cambiado de maniquí. Se ha dedicado a oscurecer todos los tejidos, a poner zapatos tres numeros más grandes, a alargar los pantalones de modo que se arruguen en los tobillos. Se está abusando del término feminismo, se está cambiando el concepto. No se trata de convertir a la mujer en Barbie ni en Ken. No se trata de que Coco se reencarne en Lagerfeld y que todos seamos iguales pero con un alma de hombre o de mujer. Se trata de dar por válido todo aquello por lo que lucharon las mujeres como Coco, olvidándonos de los extremos y extrapolando todo esto que, aunque se aplique a la moda, es aplicable a toda la sociedad que nos rodea.

Todas las fotos del desfile:

sábado, 5 de marzo de 2011

Reflexiones carnavalescas

Sorprende la variedad de reacciones que provoca el carnaval. Para unos no es más que un festivo, un día menos de clase. Otros, lo ven como una tradición, como es el caso de la fiesta de Comadres, en Verín, cuya tradición es que el jueves anterior a carnaval los hombres no pueden salir a la calle (al menos, no vestidos de hombre) ya que cualquier mujer que se encuentre algún varón tiene total potestad para desnudarlo o aprovecharse de él. Sin olvidar los que ven en el carnaval la belleza idealizada, como en los grandes carnavales de brasil y su búsqueda de las reinas de fiestas; o el famoso carnaval de Venecia, con sus máscaras de plumas y vivos colores, recorriendo las calles.
Y por otro lado, está la cantidad de gente que se disfraza de una u otra cosa, sólo por el hecho de pasar un buen rato. Disfraces satíricos de políticos e imitaciones de artistas y representantes de los medios de comunicación. Disfraces en grupo, para salir con los amigos, las chirigotas, los concursos varios... Pero, ¿por qué gusta tanto esta festividad? La gente enloquece, se comporta de modo estrafalario, el hecho de ocultarse tras una máscara les permite ser ellos mismos por un día y olvidarse de vergüenza tontas que no hacen más que reprimirnos.
Y no solo eso. Los disfraces seleccionados también dicen mucho de la persona que los lleva. Los disfraces individuales son muy personales. Protagonistas de películas famosas que marcan a quien los lleva, imitaciones de ídolos e incluso homenajes, como fue el caso de Michael Jackson y la multitud de "reyes del pop" que surgieron tras su muerte. En cuanto a los colectivos que se organizan para disfrazarse, los grupos de amigos, en mi opinión representan las ganas de pasarlo bien, la complicidad. Al fin y al cabo, casi se podría asegurar al cien por cien que no todo el mundo está de acuerdo con esos disfraces, probablemente siempre exista alguien que prefiera otro modelo, pero el hecho de que lo acepte para ir todos juntos y pasar un buen rato siempre es algo que se agradece.
Por supuesto, también habrá gente totalmente en contra de esta festividad, que opinen que no es más que una tontería de niños o algo demasiado comercial. Tal vez tengan razón, pero si tanta gente se divierte con ello, si por unos momentos nos permite liberar tensiones, olvidarnos de los problemas externos, convertirnos en otras personas o dejarnos ser nosotros mismos según se vea... Entonces, que viva el carnaval!

miércoles, 2 de marzo de 2011

El poder de la música

Resulta increíble la cantidad de música presente en nuestra vida. Y la manera en que nos afecta. No se muy bien en que derivará este post, simplemente estaba escuchando algunas canciones de mis bandas sonoras favoritas, la de "Amelie", de Yann Tiersen; y la de "El fantasma de la Ópera". Hace ya algún tiempo que me dio por utilizar las bandas sonoras para estudiar, pero he de reconocer que ahora escucho la música de estas películas en cualquier momento y siempre se agradece. Y desde hace unos meses que descubrí Spotify, no soy capaz de quitármelas de la cabeza!
Y es que se echa de menos cuando falta. Por ejemplo, ayer estuve en el gimnasio y la música estaba al mínimo. Tengo la impresión de que es el único gimnasio del mundo con la música a tan poco volumen, ya veis que suerte tengo. En fin, el tema es que, a estar allí, haciendo ejercicio, le venia bien la música, un ritmo, algo que sonara y que fomentara la situación. Lo mismo cuando vas por la calle sin que nadie te comente el fiestón de ayer o lo idiota que es el profesor de turno. Siempre hay algún detalle que me recuerda a alguna escena de película a la que le falta una banda sonora ¿No sería genial tener una banda sonora de tu vida? Ir caminando y que la música sonara mientras tanto. Y con "mientras tanto" no me refiero al macarrilla que en ese momento pasa en su cochazo "mazo tunning" con el chunda chunda todo volumen y la ventanilla hasta abajo. No, me refiero a canciones que acompañen, que vayan deteniéndose contigo en los semáforos y acelerándose cuando está a punto de sonar el timbre para entrar en clase, marcando el ritmo cuando tienes prisa para llegar hasta el autobús y mezclándose con el chapoteo de la lluvia.
Admito que en este último párrafo me he dejado llevar por experiencias propias. Estaba sonando otra magnífica banda sonora de Tiersen, la de "Goodbye Lenin", que ha conseguido sacar mi lado más melancólico y tristón. Ahora ya ha cambiado. Algo de Diana Krall, Franz Ferdinand... La lista de reproducción continúa pero solo en el ordenador. Habrá que dejar las bandas sonoras personalizadas para situaciones en el futuro.
Mientras tanto, para los paseos,siempre nos quedará el Ipod.


Propósito #48: hacer una tortilla de patatas por mi cuenta

domingo, 27 de febrero de 2011

Cuando toca seguir la filosofía de Baloo

En una de mis películas disney favoritas, El libro de la selva, el oso Baloo canta la siguiente canción, conocida por la mayor parte del público: "Busca la más vital, no más lo que hay que precisar, no más, y olvídate de la preocupación! Si buscas lo más esencial, para vivir sin batallar, mamá naturaleza te lo da!".
Ahora bien, el post de hoy no tiene nada que ver con las películas disney, todo lo contrario, pero esa naturalidad de Baloo me viene que ni pintada para hablar de sexo y del hecho de que deberíamos tomarlo como algo muchísimo más normal. Realmente no tenia pensado escribir sobre ello, cuando he cogido el portátil había pensado realizar alguna crítica de alguna película con motivo de la gala de los Oscars que tendrá lugar hoy de madrugada. sin embargo, a raíz de una conversación con una buena amiga, he cambiado de parecer.
Esta amiga me expresaba su preocupación acerca de su cuerpo y la inseguridad que tenía a la hora de estar con su novio. Y no es una chica que tenga de que quejarse, todo lo contrario. Sin embargo, la sensación de desnudarse con su chico la cohíbe, algo que no ocurre cuando va a la piscina o a la playa y luce un biquini. ¿Qué cambia? El factor sexual. Y debería ser al contrario. Al fin y al cabo, el sexo debería ser un acto que nos liberara de tensiones, que nos resultara tan sencillo y natural como a Baloo vivir en la selva de Disney. Pero todas las pre-ideas que nos llegan del sexo se ven distorsionadas por dos ideas: la de que es algo indecente por un lado y, por otro, la de que las fantasías. Publicidad de vídeos pornográficos, fotos de mujeres con cuerpos diez, pasarelas Cibeles y anuncio del corte inglés con la colección primavera-verano, mezclado con la educación que se nos da de que el sexo está mal, es peligroso, etc.
El resultado: nos cohibimos sin tener una razón real para ello. Así que internautas del mundo, os invito a seguir la filosofía de Baloo y olvidaros de todas las preocupaciones y vergüenzas que os carcomen!
Pd: y una vez acabada la entrada, he vuelto a leerla y aun no estoy segura de como he conseguido escribir algo que parece una columna de "Sexo en nueva York" a partir de una canción de Disney. Cosas del directo.